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Cómo evitar las picaduras de insectos

En muchas regiones del mundo, las moscas, los mosquitos, las garrapatas y otros insectos son responsables de peligrosas enfermedades como la malaria, la fiebre amarilla, la enfermedad de Lyme (producida por la picadura de la garrapata) y la encefalitis.

Tipos de Picaduras de insectos

Aunque en Europa y en Estados Unidos los mosquitos raramente transmiten enfermedades, la situación en otras zonas de planeta a las que viajamos cada vez más es muy distinta.

Se calcula que cada 30 segundos muere una persona por complicaciones derivadas de la picadura de un insecto.

Picaduras de Mosquitos

Picaduras de Mosquitos

Alrededor de 3.000 especies de mosquitos en todo el mundo transmiten enfermedades letales como la malaria (que causa 2 millones de muertes cada año), la fiebre amarilla (30.000 casos mortales al año), y otras enfermedades menos conocidas, como la filariasis o la Leishmaniasis.

En realidad, el macho vive de los jugos de las flores, así que es la hembra la que chupa la sangre de las personas y de los animales de piel fina, produciendo con la picadura una inflamación rápida, acompañada de un fuerte picor.

Los mosquitos hembra necesitan alimentarse para abastecerse de proteínas, indispensables para la producción de sus huevos, mientras que los machos son inofensivos y tan sólo se alimentan de néctar.

Para localizar a su víctima, las hembras se orientan por distintos estímulos, como el calor, la humedad o el dióxido de carbono.

Una vez que el mosquito ha encontrado el lugar idóneo para atacar, que suele ser alguna zona de la piel en la que el olor es más intenso, pinchan con su probóscide, un tubo con una doble función, salivar y de succión, provisto de un pequeño diente. El pinchazo pasa, por lo general, inadvertido, puesto que la probóscide no suele entrar en contacto con ninguna terminación nerviosa. Después, el mosquito inyecta una secreción dentro de la pequeña herida y dilata el vaso sanguíneo para incrementar el flujo de sangre. De esta manera transmite la enfermedad.

Picaduras de Moscas

Picaduras de Moscas

Las moscas son otra de las especies de insectos que con sus picaduras pueden causar heridas, transmitir enfermedades e incluso contaminar los alimentos, además del molesto y persistente acoso al que someten a los animales domésticos y al hombre durante el día, en especial la mosca negra. En el caso dela mosca pican tanto los machos como las hembras.

Picaduras de Garrapatas

Picaduras de Garrapatas

En el mundo existen unas 800 especies de garrapatas, que se alimentan de la sangre de ovejas, perros y ciervos. Hay que señalar que la garrapata, ante un ser humano o un animal, siempre elegirá a este último como víctima.

Ellas son las principales causantes de la enfermedad de Lyme y de la encefalitis.

La enfermedad de Lyme aparece más en niños y en jóvenes que viven en zonas boscosas, sobre todo en verano y otoño. Al igual que los mosquitos, las garrapatas transmiten enfermedades mientras succionan la sangre necesaria para su desarrollo. Para encontrar una víctima pueden esperar durante varias semanas en el césped, las plantas, o debajo de las hojas.

Las garrapatas transmiten a la sangre la bacteria Borrelia burgdorferi, que penetra en la piel, provocando una gran mancha roja que se extiende hasta alcanzar unos 15 cm. Al cabo de 3 a 32 días pasa a la sangre. La enfermedad produce fatiga, escalofríos, fiebre, dolores de cabeza, rigidez en la nuca, dolores musculares y puede provocar también artritis.

Usar Repelentes naturales

Repelentes naturales

El hombre siempre se ha preocupado por ahuyentar a los molestos insectos, sobre todo quemando plantas o maderas aromáticas de fuerte olor. En el antiguo Egipto se aplicaban en la piel sustancias con olores intensos. Los romanos usaban alcanfor, ciprés, cáscara de pomelo, lupino y canela. En el siglo XVI se descubrió que el cáñamo era un remedio eficaz contra los insectos, y más tarde se comprobó que el extracto de diferentes productos vegetales, como el ajo, el aceite de oliva, el aceite de poleo y el zumo de tomate, servía de repelente. A principios del pasado siglo seguían utilizándose aceites de anís, limón, nuez moscada, tomillo, coco e incluso geranio para ahuyentar a los insectos. Pero ninguno de ellos ha sido suficientemente efectivo.

La mayoría de los productos que se utilizan en la actualidad para rechazar los mosquitos contiene un ingrediente activo, solventes y una fragancia. Tras su aplicación, los solventes que posee la fórmula se evaporan, dejando el ingrediente activo sobre la piel. Éste interfiere en el mecanismo que atrae a los mosquitos, ya que actúa a modo de barrera de olor sobre la piel. El inconveniente que encuentran en este método muchas personas es su fuerte olor y la sensación pegajosa tras su aplicación.

Usar Repelentes químicos

Repelentes químicos

Sin embargo, ahora, un clásico repelente de mosquitos, Autan, de Bayer, incorpora un nuevo ingrediente activo (Bayrepel), que repele los insectos más agresivos durante ocho horas sin el desagradable olor que tanto incomodaba ni la sensación grasa en la piel.

Los repelentes son, por ahora, la mejor protección contra los insectos, que no sólo suponen un riesgo para nuestra salud, sino que también pueden convertir cualquier actividad al aire libre en una auténtica pesadilla.

Precauciones para evitar picaduras de insectos

  • Procurar llevar ropa que cubra todo el cuerpo en lugares donde abunden los insectos, ya que las picaduras no traspasan el tejido.
  • Recordar que los mosquitos tienen predilección por los colores claros, mientras que las moscas, en especial las negras, prefieren los tonos oscuros.
  • Las mosquiteras son un buen remedio para que no penetren los insectos en las casas.
  • Por la noche se pueden utilizar ahuyentadores, tanto eléctricos –que actúan mediante sonidos–, como los que liberan sustancias.
  • En el caso de que el insecto sea una avispa y haya dejado el aguijón dentro de la piel, hay que extraerlo con unas pinzas, sin comprimir la parte superior, ya que ahí se encuentra el veneno. Después se ha de lavar la herida con agua y jabón, pero en ningún caso se debe untar barro o aplicar saliva, ya que la herida podría infectarse.
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